¿algo que objetar?

Eso me preguntó, me miró de frente con la libreta en la mano. A mi me temblaba la voz y sentía que no podia abrir la boca. Repitió otra vez la pregunta y mi respuesta fue la misma, un bloqueo total. Cerró su agenda y se alejó de aquella horrible lámpara de interrogatorio con unos pasos pesados y secos. Se me acercó hasta que me obligó a poner los ojos vizcos y formuló otra vez "¿algo que objetar?" con un tono grave y embotado. Aprete la mandíbula, estaba dispuesto a decírselo, mi corazón se percató de lo que iba a hacer y empezó a latir tan fuerte que movia levemente mi camiseta y martilleaba mis oidos.

"Déjeme decirle, a riesgo de parecer ridículo, que el revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor. Es imposible pensar en un revolucionario auténtico sin esa cualidad"

viernes, 11 de noviembre de 2011

Soneto 1

Marchamos a tientas con pasos idos,

Con dedos de fría escarcha y austeros

Esperando siempre al siempre certero,

Mientras algo llora como un niño.


Me amedrenta los afilados siglos

De titubeo melódico de eros,

La espada de Damocles en el cielo,

Y nuestra mirada la fe del hilo.


Saldrá un alba a tibiarnos los labios,

Besaremos sonrojadas mejillas,

Esperanza blanca, clavel de alegría.


Nos rozaremos para tiznar el miedo,

Hacer que muera un poco de celos

Y sea manso y vea que está enfermo

3 apuntes

Repicotea rabioso rugido,

Roído rigurosamente rápido:

Repentino, reparador y raudo.

Resistente relamido ruidoso,

Ruboriza raíles rebullidos

Revienta rara recta :

Res, rolliza renta.

Resta rielar rezos:

Refugiados ronroneos.

….

Mano de humo y polvo

Desquicio de la quietud,

Impertérrita somnolencia

Grillete desolador,

Sin llave ni combinación

Sana sólo si la desidia

Muere por la luz

De las chispas del día.

….

No sé su destino,

No hay señal

Para las señales.

Borde entre la opinión

Y el giro de timón.

Temo afiladas rocas

Que el mar arropa.

Si soy de tierra

En tierra me encuentro.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Desengaño

La llamaron desde megafonía,

Su nombre, olvidado sin canción,

La requerían una vez más

A Esta vida sin cansancio.

El pasillo, eterno, la cola

De cientos de entrevistados,

Le dicen que salga de la fila,

La esperan en otro despacho.

Desconcertada, ella, camina,

Y le dan un sobre de ebanistería,

Con un sello extraño y un lazo,

Ella lo abre, sufre, le tiembla la mano:

“lo siento, morí entre tus brazos,

Sólo queda el fósil y un fusil de asalto,

Uno como testigo, el otro para matarlo,

Uno para recordarte, el otro por si acaso”

sábado, 29 de octubre de 2011

Lo que no queda

Y lo que no queda,
Que es el intangible poso:
Las palabras que dijimos,
Sólo aquellas con trasfondo;
Los silbidos al aire
estancan al momento;
Un chispazo de desalojo
Para mudar en los cuerpos.
Un cándido recuerdo
Que nos invade al sueño;
La afilada arma esperanza,
mano en el hombro, el
“tranquilo, no pasa nada”;
tirar los muros de las entrañas,
Caladas de soledades al alza.
Nosotros dos, y dos no más
Rellenaremos esta brecha,
Para hacerla arada,
Y dejar eso,
solo cuerpos,

y todo lo que no queda.

envejecemos

Envejecemos los dos,
Envejecemos por instantes;
Cuando mi mano sea seca
Cubierta de piel arrogante
Por estrías surcadas antes…
Sólo queda, si queda
Dos, y dos no más,
Dos semblantes
Despojados, los dos
De cielo e infierno,
De dudas insaciables,
De éste jardín y cárcel:
Que son barrotes de hueso
Y florida y rupestre carne.

jueves, 27 de octubre de 2011

si sí

Si ahora velo por la vela,




Sin premeditar en mi condena...




¿La noche fría será mi cena?







Si resido en la risa




de la oración sin mecenas,




¿me aguardan cadenas?







Si del verbo soy vástago




Y me azuzan las eras,




¿sera mi viga impávida




o erosión viento y arenas?







Si sí es no, y no es sí,




¿Quién juzgará a vida eterna?




¿Quién muda su certeza?




"Quién", no responderá el fin.







Si me dices sí, un “sí”




Que contemple mi pena,




Un “sí” amortiguado por venas,




Un “sí” de barro casi…




El cuerpo develará de sus telas

sábado, 22 de octubre de 2011

puedes modelarme

No sé amar, no te sorpendas:
del fallo, del bache de mi miedo
no paso, no puedo yo sólo.
Son piedras cristalinas los segundos
de ilusión en que creo que tú
y yo habitaremos nuestro consuelo.
Pero no sé amar, no te sorprendas:
temo embarcarme sin marineros,
sin capitan sabio con sombrero,
al fin y al cabo, tu mano y la mia
haciendo por la vida de señuelo.
Pero no se amar, no tengas celos,
que te doy un rubí en bruto
para pulirlo a tu deseo,
mas la forma está en su seno,
no lo fuerces sin tus dedos:
no uses herramientas ajenas
que nocomformen nuestros cuerpos.